lunes, 31 de agosto de 2009

Se viene Santa Rosa

Ayer estaba en la playa con los pies metidos en agua y tomando el sol. Hoy, llueve y mañana harásensación térmica de cinco grados. ¿Que pasó? Que se vino Santa Rosa. Una tormenta que se repite todos los años en esta parte del mundo entre cinco días antes y cinco después del 30 de agosto; día de Santa Rosa de Lima.

Santa Rosa (Isabel Flores de Oliva) era una religiosa peruana que, en 1615 y según cuenta la leyenda, rezaba para evitar que los piratas holandeses desembarcaran en Lima. Sus oraciones fueron escuchadas, la tormenta se desencadenó y las naves no pudieron llegar a tierra.

Allá simplemente diríamos, "el tiempo está loco".

martes, 25 de agosto de 2009

Diga Treinta y Tres

Uruguay está lleno de cifras: 18 de julio, 21 de septiembre, 26 de marzo, Treinta y Tres, ... Los tres primeros son calles del centro de Montevideo, el último es el nombre de una ciudad y de un departamento uruguayo. Curioso, ¿no? Hoy, 25 de agosto, es el Día de la Independencia y feriado hasta para Carlitos, el guardacoche de enfrente de casa. Estaba buscando como fue la Independencia y qué exactamente se celebraba cuando he encontrado el porqué del Treinta y Tres.

El día 25 de agosto de 1825 el coronel Juan Antonio Lavalleja y un grupo de 33 uruguayos refugiados en Buenos Aires invadieron el país y, con la ayuda de los ciudadanos, sitiaron Montevideo. Esta vez se independizaban de Brasil. Los "Treinta y Tres" organizaron el ejército y, con el apoyo de Argentina, venciero
n a los brasileros el 20 de febrero de 1927. El 27 de agosto del año siguiente se firmó en Montevideo el Tratado de Paz, por el cual Brasil y Argentina renunciaron a sus pretensiones en la Banda Oriental. Y el 18 de julio de 1830, se promulgó la Constitución de la República Oriental del Uruguay.

Y con este poquito de historia, me voy con los 24 grados que hace en la calle a la playa a tomar unos mates.

FELIZ DÍA DE LA INDEPENDENCIA













viernes, 14 de agosto de 2009

¿Hablamos el mismo idioma? __________________


Después de un mes y medio entiendo mucho de lo que la gente habla, pero al principio me planteaba una y otra vez si aprendí el mismo idioma. No es solo la diferencia entre la intención del uruguayo y el español al preguntarte si necesitas que "te coja algo", ya que ese es un verbo de sobra conocido, es en el lenguaje de las cosas diarias cuando surgen las confusiones principales.

Un día cualquiera salgo del laburo y tomo el ómnibus de vuelta a casa. Tras tomar unos mates con bizcochos con los gurises, decido salir a comprar la cena. De entre el kilombo de mi cuarto agarro un buzo y una campera y me voy hacia el shopping. A dos cuadras me encuentro a una mina que me reta por no haberle hecho un ring al celular la pasada noche en un boliche. En el almacén compramos choclo, hongos y crema para cenar. De postre, torta de durazno con frutilla y azúcar impalpable. Cuando vuelvo a casa, prendo la luz, guardo lo que compré en la heladera y agarro el control remoto para ver el noticiero.

Fácil, ¿no?

Además de palabras hay expresiones como: "Buenísimo", "Está de más", "Buena onda", "Salado", "Bo", "Ta",... Añadiendo el "re" todo se multiplica al cuadrado. Y si algo es muy muy mucho se añade "Re contra...". Otra de las formas de crear palabras preferidas de los uruguayos es dándole la vuelta a las sílabas; de ahí nace "yorugua" o "doargen". Para saludar, todo se hace en singular: se da un beso y se dice "Buen Día" y para despedirse un "Chau" y el beso que faltaba. El pasado es pasado imperfecto y bien simple: "yo comí", nada del "he comido"; una tradición muy gallega. Pero sin duda, mi favorito es el refrán "Más fuerte que empanada de mentitas".


domingo, 9 de agosto de 2009

El mar ____________________________________


Cada ciudad tiene sus diferentes puntos de referencia. En Granada, al mirar Sierra Nevada ya sabes si tienes que ir a la derecha o a la izquierda; en Madrid, la sierra, las diferentes torres. Pero nada supera al mar. Esa inmensidad tan cambiante, con un carácter tan imprevisible, que un día está manso y otro ruge con furia.

Podría vivir en cualquier lugar del mundo, pero solo al volver al mar me doy cuenta de lo mucho que lo echaba de menos. Saber que siempre está ahí, sentarte en la playa a pensar, pasear con el perro, correr por la Rambla mirando el atardecer,... Montevideo es una ciudad en el mar, rodeada y que se atreve incluso a adentrarse en él. Es como un trozo de tierra que quiere ser isla, liberarse del peso del continente y flotar a la deriva. En la Ciudad Vieja (casco antiguo) mires a donde mires el mar está al fondo. A derecha o a izquierda, el mar. Y si te pierdes, baja cualquier calle hasta que llegues a la Rambla (paseo marítimo).

Aunque todo lo blanco tiene su negro y las ciudades costeras tienen el frío húmedo que empapa las sábanas, que se mete entre el abrigo y se instala justo encima de los riñones. Creo que es su lugar favorito. La humedad media anual de Uruguay oscila entre el 70% y el 75%; y, además de la bajada de temperatura de los riñones, provoca problemas peores, como el deterioro mayor de los edificios y su difícil restauración.

Como anécdota mi jefe (uruguayo) cuenta que cuando estuvo en Madrid el mes pasado podían dejar un paquete de patatas abierto durante tres días. Pero que, en Montevideo, a las tres horas al aire ya se han hinchado y están incomibles.

lunes, 3 de agosto de 2009

Ruta Interbalnearia ___________________________

Esta mañana, en el trabajo, aún tenía arena en los zapatos. Ayer, como buenos domingueros, alquilamos un coche y nos fuimos a la playa. El problema, es invierno. La solución, turismo japonés, desde dentro de coche, abrigo, bufanda, cámara, corre a la playa, foto, corre al coche. Próxima estación. Con el mapa, un francés, dos españolas y en la radio cumbia uruguaya, visitamos varios pueblecitos-balnearios de la Ruta Interbalnearia (Montevideo a Punta del Este).

Atlántida fue nuestra primera parada. Además de sus playas casi vírgenes pero inhóspitas en esta
época, Atlántida posee una construcción única en América Latina, la Parroquia del Cristo Obrero construida. Eladio Dieste es el arquitecto de esta iglesia con las paredes onduladas de ladrillo visto.

En Piriápolis visitamos el castillo de Piria, las tres fuentes de energía y comimos junto a puerto empanada de pescado y calamares a la romana. Piria fue un empresario uruguayo muy famoso que creo la ciudad de Piriápolis casi de la nada: construyó el autódromo, los diferentes barrios, el hotel argentino, el castillo,... Además de un buen comerciante que sabía venderlo todo, era un alquimista, según cuentan las leyendas. El castillo e
stá situado sobre una línea de energía, así como las tres fuentes, y la iglesia no se consagró por toda la simbología esotérica que contenía. La plata de Piria llego a tal grado que aseguró el hotel argentino a 100 años, es decir, que hasta 2030 todo lo que se rompa (platos, sábanas, ...) se paga con el fondo del seguro. En esta ciudad estaba también estos días las ballenas, aunque nosotros no vimos ninguna :(

Seguimos nuestra ruta por la costa visitando las playitas olvidadas y preciosas calas con dunas de Punta Colorada y Punta Ballena. En esta última punta, el artista uruguayo Carlos Páez Villaró construyó su ciudad-escultura Casapueblo. Una ciudadela blanca que me recordó a los pueblos de la Axarquía y a los parques de Gaudí. Además de un museo-taller, Casapueblo alberga un hotel, una galería de arte y pequeñas casitas. Precioso lugar, como vivir dentro del jarrón del museo.

Cuando llegamos a Punta del Este ya estaba atardeciendo así que nos sentamos en el puerto a ver como se escondía el sol tras la isla Gorriti. Punta del Este es un estilo Marbella, una ciudad de verano, lujo y fiesta. A diferencia de los anteriores pueblos de casitas perdidas, los grandes edificios de cristal se adentran en el mar y recortan el horizonte oceánico.


Y de vuelta a Montevideo con muchas fotos en la cámara y los pies llenos de arena blanca.